miércoles, 26 de agosto de 2020

A Dios no le gusto.

Hace un tiempo, sentí deseos de hablar con Dios...Pero quizás el lector y yo tengamos imágenes distintas de aquel ser, en cualquier caso, fui por él, y cuando vi en la oscuridad profunda bellos destellos de luz por doquier me di cuenta que lo había encontrado. Emocionada como una fan adolescente no tuve reparos en decirle cuan hermosa obra de arte era su creación.
- Amo tu creación, tu ser, tu interior!- exclame ansiosa.
- Amas todo lo que he hecho?-
- Si, todo de tu infinidad es perfecta!-
Cuando me dispuse a abrazar su oscura brillantez me detuvo con una sola frase.
-Entonces, por que no te amas a vos misma?-
Me quedé congelada en el vacío de la nada y el todo, flotando impactada, y como una niña a la cual le han descubierto su travesura, solo pude llorar.
- También sos mi creación- Agrego llamando mi alma para abrazarlo. - Abrazate a vos misma, y abraza todo lo que he hecho, soy el todo, y por ende, sos parte de mi...-
No dude en abrazarlo, y se que supo perfectamente que no lo hacía por mi misma...le estaba mintiendo en la cara y solo lo ignoró.
Abrir los ojos después de aquello no cambió nada, el suelo seguía frío, mi piel arrugada, mis parpados pesados y mi cama dura... Todo era igual.
-Aún me odio.- murmuré con una sonrisa resignada. -Pero me sigue gustando todo lo que hiciste.-
Soy un error, un hijo fallido, un pequeño grado de basura inter-galáctica...que mas da, a Dios no le gusta la gente como yo, lo se porque soy parte de él...

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